Mariana lleva un vestido. Frente a ella, otra mujer, la otra mujer es rubia y también lleva un vestido. La mirada cómplice de ambas se cruza y a través de ella se adivina el permiso. Una silla frente a la otra,
un espejo imperfecto y sublimado. Dos piernas que se abren y dos vestidos se corren como mañanas sobre los muslos. Se devela el sexo impúdico a otras dos piernas que se abren y develan otro sexo palindroma. Mariana no es su reflejo, pero se reconoce en ella y con una sonrisa ambas, Mariana y la otra mujer, la rubia, el reflejo de Mariana, inician un ritual de avioncitos que cruzan dos horizontes al mismo tiempo. Una danza que solo se baila con las yemas de los dedos al tiempo que las miradas viajan de los ojos al bajo vientre y luego de regreso. La sonrisa maliciosa y duplicada evoca el sueño de una adolescente que se toca por primera vez bajo las sábanas. Los dedos recorren el exterior y abren sutilmente pliegues que se mueren por ser abiertos. La culpabilidad de la inocencia. Mariana, al dejar a su mano aventurarse por el pubis y los labios de la otra, produce un efecto en cadena. Otra mano se aventura con la misma intención hacia el centro de las piernas de Mariana. El candor de la malicia. Cada una toca a otra para identificarse a si misma, para encontrar que si un dedo se deja ir vagabundo hacia un interior húmedo y pulsante, otro interior tendrá que dar albergue a otro Ãndice vagabundo. Y asà la páginas se acumulan unas sobre otras. El deleite se apila frente a mis ojos en el juego perverso de una fotocopiadora enloquecida, en la rÃtmica escalada de dos bocas que exhalan vapores de deseo.
:3
ღ
Cosas que me gustan: Los orgasmos femeninos, las cosas que puedo controlar desde mi teléfono, las estadÃsticas.
Parece que el diseñador español especializado en aplicaciones móviles Emilio Alarcón logró atinarle de un golpe a tres de mis aficiones. Clicktorix es un pequeño y muy lindo vibrador de balita que se conecta de manera inalámbrica al teléfono celular para poderlo controlar a distancia y recopilar información interesante como el tiempo estimado para alcanzar un orgasmo.
Para hacer el trato todavÃa más dulce, el juguetito sexualcuenta con dos canales para que la señal no interfiera en caso de que quieras (quieran) usar dos al mismo tiempo. Función muy útil para quienes gustamos de compartir nuestros juguetes. Funciona hasta veinte metros de distancia y hay aplicaciones para iPhone, iPod, iPad y Android.
Hace unos mese que perdà al amor de mi vida. Murió y me dejó destrozada, sola y sin consuelo. Nada puede hacer que mi corazón vuelva a latir de nuevo, pero mi cuerpo sigue vivo y añora sentir el roce de las caricias y la maravillosa sensación de sentirme poseÃda por un hombre. Necesito un hombre cualquiera, un desconocido, alguien al que no vuelva a ver espues de haber follado con él. No me interesan los compañeros de trabajo ni los conocidos.
Hace tres dÃas tuve que hacer unas gestiones para mi empresa en la otra punta de la ciudad, al acabar con ellas entré en una cafeterÃa para tomarme un respiro y un refresco. HacÃa un calor insoportable y necesitaba disfrutar por un rato del aire acondicionado de aquel local. La camarera estaba leyendo una revista sin prestar apenas atención a los dos únicos clientes que habÃa cuando yo entre. Tras servirme mi cocacola volvió a sumirse en su lectura. Un relampago cruzó el cielo seguido de un trueno ensordecedor, a los pocos segundos empezó a llover copiosamente. Un hombre entró en el local buscando refugio, llegó con la camiseta empapada y el pelo brillando a causa de la lluvia. Se sentó en la barra, a mi lado, y pidió una cerveza. Era alto, moreno y la camiseta se pegaba a su cuerpo dando un toque sexi a su aspecto. No era muy guapo, pero mis hormonas se revolucionaron en cuanto le presté atención. Entablé con él la tÃpica conversación a cerca del tiempo para romper el hielo y funcionó, era agradable y simpático. Supe que aquella era una buena oportunidad para descargar mi tensión sexual. Mi vestido amplio de algodón apenas llegaba a mitad del muslo, lo que permitÃa la visión de mis piernas en todo su explendor. No fui ajena a las miradas furtivas que el hombre lanzaba sobre mi cuerpo cuando creÃa que yo no le veÃa y eso fue haciendo que me empezara a excitar de verdad. Deseaba que su mano se extendiera y me acariciara para luego hacerme gozar de un buen polvo. Decidida me arriesgué a tomar la iniciativa y a soñar con que funcionara. Me levanté de la banqueta y le dije:- Este calor es insoportable. Cogà mi vaso y lo puse sobre mi cuello y mi escote para refrescarme con él. Me miró sin pestañear mientras yo me deleitaba intencinadamente en repetir la acción de nuevo. PodÃa ver que yo no le era indiferente, era mi oportunidad. Me acerqué un poco hacia él y en voz baja le susurré: - Estaré en el baño, no tardes por favor. Su expresión de sorpresa no eclipsó su creciente excitación.
Lo esperé con las manos apoyadas en la encimera de los lavabos, con los hombros hacia delante y el culo retrasado y en pompa. Unos segundos despues él entró. No me volvà para mirarle, pues tenÃa una buena panorámica gracias all frontal de grandes espejos que tenÃa delante. Se puso tras de mà y una de sus brazos se ciñó alrededor de mi cintura mientras la otra mano se introdujo en mi escote y se ciñó a uno de mis pechos. Por fin volvÃa a sentir de nuevo aquel placer que precedÃa a una buena sesión de sexo. Pellizcó mi pezón hasta hacerme gemir de gusto y mi culo se fue acercando a su cuerpo hasta encontrarse con la dureza de su erección. Me di la vuelta rápidamente y entrelacé salvajemente mis dedos en su pelo, atraje su boca a la mia y nuestras lenguas empezaron a bailar al unisono, lanzando descargas electricas de excitación a ambos. Le agarré de la mano y entramos en uno de los cubÃculos de los aseos. Estaba ansiosa por disfrutar de su cuerpo y de sentirlo a él jugándo con el mio. Le quité la camiseta empapada y mi lengua se deslizó por su pecho, mordisqueándole los pezones mientras le desabrochaba el pantalón. Sus gemidos hacÃan que mi sexo palpitara y lo deseara dentro de él. Su pene estaba entre mis manos y era duro y tan apetecible como yo deseaba. Lo lleve a mis labios y empecé a lamerlo lentamente mientras lo notaba crecer aun mas con mi lengua sobre él. Yo estaba muy ocupada llenándo mi boca con aquella maravillosa verga, él me agarraba del pelo para mover mi cabeza hacia delante y hacia atrás una y otra vez, y otra vez más sin dejar de gemir ni un momento. Dejé de momento aquella deliciosa ocupación cuando él se puso de cuclillas entre mis piernas, me quitó el tanga y su lengua empezó a trazar eróticos cÃrculos alrededor de mi clÃtoris. Yo estaba tan mojada que sus dedos se deslizaron sin problemas dentro de mi vagina. Me cupaba y lamÃa mientras sus dedos me follaban sin parar. - Sientate ahi. Le indique la taza del vater tapada y el se sentó con su polla erecta como el mastil de una bandera. Acabé de desnudarme y me acerqué a él hasta poner mis pechos a la altura de su boca, empezó a lamerlos de nuevo, pero esta vez con más ardor y premura. Si separar mis pechos d su deliciosa lengua cogà su polla con una mano y la sujeté para que penetrara mi vagina mientras me iba sentando lentamente sobre él. Al principio mi ritmo fue lento, formaba cÃrculos con la polla en mi interior, querÃa disfrutar aquel momento. Poco despues ya no podÃa controlar mi deseo, estaba tan excitada que necesitaba urgentemente que me follara, asi que empecé a cabalgar salvajemente sobre él. Nuestros gemidos y movimientos se volvieron ardientes y frenéticos hasta que noté que mi cuerpo se llenaba de él. Se corrió dentro de mÃ, produciendo una dscarga tam maravillosa que me corrà con tanto placer que mis unas se clavaron en la piel de su espalda y mis dientes morieron sus calientes labios. Cuando acabamos el me preguntó si volverÃamos a vernos, yo le dije que no, nunca volveriamos a estar juntos.
Fuera la tormenta continuaba y corrà hacia la abarrotada parada del autobus. Unos minutos despues todos subimos apretujados y nos acomodamos como pudimos en el transporte público. No habÃa apenas sitio para moverse. De repente sentà una mano que levantaba mi falda y se posaba en mi culo. Volvà la cabeza sorprendida ante el atrevido manoseo y me encontré de nuevo con él. Su sonrisa contagió a la mia y sus dedos se deslizaron hasta encontrar de nuevo la entrada a mi sexo. Se movÃa con pericia dentro de mà y mis piernas temblaban y amenazaban con dejar que me desplomara, fue el gentÃo que nos rodeaba lo que me sirvió de apoyo y nos dio la privaciadad que necesitabamos. Me corri de nuevo con sus dedos habiles follándome una y otra vez. Su parada estaba a pocos metros cuando terminó de darme placer, se acercó hasta mi y me susurró al oido: - Volveré mañana al mismo bar, te esperaré.
No he vuelto a ese lugar, no quiero encariñarme con nadie, solo necesito hombres que estén dispuestos a follarme, no me importa si necesitan una sumisa o una ama, solo me importa tener su polla llenando mi vacÃo.
Moni fue a la oficina como siempre. El jefe la habÃa llamado para tomar notas de un informe. Ella ya sabÃa lo que significaba; pocas veces el jefe enviaba informes a algún lado. Era una excusa para cerrar la puerta, y que ella se la mamara. Incluso a veces se la habÃa cojido en la oficina, sobre el escritorio.
Pero al ingresar en la oficina vió que habÃa otros 3 hombres más allÃ, sentados conversando con Raúl, su jefe.
- Cierre la puerta Mónica.- Pidio el jefe. Ella obedeció.
- Muy bien. Les contaba aquà a los muchachos de lo bien que mama usted mi verga Mónica.- Ella no daba crédito a lo que decÃa.- Y del sabroso culo que tiene usted; estrechito, firme... una delicia.-
- Pero Raúl ¿Cómo se le ocurre?- Comenzó Moni. El no la dejo terminar.
- Mónica, yo sé que usted es casada y tiene niños. Y le debo un favor a estos caballeros. Lo que deseo es que usted salvaguarde su familia y yo mi posición. Eso es todo. Tiene...- miró con ironÃa a Mónica y luego su reloj.- treinta segundos para decidirse.-
Ella se asustó ante la idea de que su familia se enterara de lo que venÃa pasando con Raúl. Además, pensó que realmente habÃa algo entre él y ella. Ambas cosas la hacÃan sentir mal.
- No me deja muchas opciones Raúl... pensé que lo nuestro era distinto.-
El sonrió con un dejo de lástima en los ojos.
- Mónica, nunca hubo un nosotros... ahora a lo nuestro.-
Y diciendo eso se bajó la bragueta, sacando fuera un generoso pene, ya algo entumecido. Lo apoyó sobre el escritorio, y Moni, obediente, se acercó e inclinándose sobre la mesa, se lo metió en la boca.
Mientras comenzaba a mamar la verga de Raul, sintió muchas manos pasando por su cuerpo. Le quitaban la bombacha. Desabrochaban la blusa, y el brassier. Sintió de pronto una legua en el ano. LamÃa con intensidad, la lengua casi penetrándola. Luego un dedo que comenzó a jugar en su culo, entrando y saliendo, y la lengua que seguÃa al dedo, cada vez más profundamente dentro de ella.
En tanto, comenzó a sentir otro par de dedo y lengua, pero en su vagina. Al principio torpemente intentado hallar su clÃtoris. Ella lo guió con la mano. Entonces el hombre comenzó a pasar velozmente la lengua sobre el clÃtoris, en tanto le hundÃa ahora ya un par de dedos en la vagina.
El tercer invitado le acerco la verga al rostro, y poniéndose codo a codo con Raúl, exigieron que ella hiciera turnos con ambos. Mientras masturbaba a uno, mamaba al otro.
La situación siguió asà por unos minutos, hasta que todos estuvieron en clima, momento en el que las lenguas y dedos se retiraron, y los hombres de detrás empezaron a acomodarse en el escritorio para poder metérsela. Uno de ellos se acostó en el escritorio, agarrando a Moni y haciéndola moverse sobre él, hasta quedar acostada boca abajo sobre él. Entonces le metió la verga en la vagina, hondo y de repente, arrancándole un gritito. Los dos que le daban de mamar se movieron para poder seguir con lo suyo, en tanto el cuarto tipo se acomodaba parado detrás de ella.
Al cabo la cuarta verga entró en el culo de Moni. Fue un poco más gentil que su compañero, y además ya le habÃa estado colando varios dedos, por lo que el ano ya se habÃa dilatado. Ahora la cojian por ambos orificios, mientras Raul y el otro le daban de mamar. En un momento se excitó tanto que pidió ambas vergas, y trató de mamarlas al mismo tiempo. Pero era demasiado, asà que tuvo que contentarse con chuparlas de a una, en tanto con ambas manos masturbaba al otro, una mano en la verga y las otra amasando los huevos.
Luego de un rato de tan arduo ejercicio, y ya con el ano a punto de reventar, sintió que los tipos estaban cerca de acabar. Por fin, no aguanto más, pensó Moni en medio de esa lluvia de vergas.
Entonces sà Raul y el otro se arrimaron lo más posible entre sÃ, y apuntando ambas vergas a Moni, le rociaron cara y boca con un torrente de esperma caliente. Gruesos chorros goteando de sus mejillas y nariz, en tanto ella con la boca abierta recibÃa una parte en la garganta.
- Siiiii, traga todo, putita.- Le decÃa el amigo de Raul, en tanto le pasaba un dedo por la cara, juntando semen, y metipendoselo en la boca. Y ella lo chupaba.
Los de atrás estaban ya listos también, a juzgar por la renovada presión que sentÃa tanto en la vagina como en el culo, signo del agrandamiento de las vergas antes de acabar. Entre gemidos contenidos, ambos hombres la inundaron con semen, mientras seguÃan frenéticamente bombeandola por ambos orificios.
De repente todo se calmó. Los hombres tosieron incómodos, ya todo terminado. Pasaron delante de ella en fila para que les limpiara las vergas. Ella mamó más semen aún del que esperaba. Luego cerrando braguetas y acomodándose la ropa, se aprestaron a partir, en tanto ella aún seguà tirada sobre la mesa, semidesnuda y con el culo y la vagina rojos, y la cara bañana en esperma.
Salieron en silencio de la habitación. El último fué Raul.
- Perdón.- fue todo lo que dijo.
Ella se vistió entre lágrimas, limpió su rostro como pudo, y salió de allà sintiendo las miradas de todas sus compañeras de piso, que evidentemente no desconocÃan lo que habÃa pasado.
Al dÃa siguiente envió su renuncia.
HOLA
DE NUEVO BIENVENIDO ESTAS EN UN MUNDO DE PLACER Y EROTISMO Y EN ESTE LUGAR TRATAREMOS QUE TUS MAS SENSUALES SUEÑOS SE REALICEN
DISFRUTA CADA RELATO Y FOTOS QUE SON SOLO PARA TI....
NO TE OLVIDES DE VISITAR Y UNIRTE A NUESTRA PAGINA
UNETE Y VISITA ...
DE NUEVO BIENVENIDO ESTAS EN UN MUNDO DE PLACER Y EROTISMO Y EN ESTE LUGAR TRATAREMOS QUE TUS MAS SENSUALES SUEÑOS SE REALICEN
DISFRUTA CADA RELATO Y FOTOS QUE SON SOLO PARA TI....
NO TE OLVIDES DE VISITAR Y UNIRTE A NUESTRA PAGINA
UNETE Y VISITA ...




